¿Qué es el #Síndrome de Piernas Inquietas? Consejos para los pacientes

¿Qué es el #Síndrome de Piernas Inquietas? Consejos para los pacientes
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El
síndrome de piernas inquietas o SPI es un trastorno neurológico que provoca sacudidas, picores, nerviosismo, hormigueo, pinchazos, calor e incluso dolor en las extremidades inferiores cuando la persona se encuentra relajada o en reposo –de hecho, aparece con mayor intensidad durante la noche–, por lo que no puede parar de moverlas.
Las molestias suelen reducirse si se mueven las piernas, por eso la mayoría de los afectados optan por caminar –de ahí que también se conozca a los afectados como andadores nocturnos–. Pero estos síntomas, en grado moderado o severo, conllevan dificultad para conciliar y mantener el sueño, lo que deriva en un agotamiento, dificultad de atención y alteraciones en el estado de ánimo.
La Sociedad Española de Sueño y la Asociación Española del Síndrome de Piernas Inquietas aseguran las personas afectadas de SPI duermen de media menos de cinco horas al día. No sólo eso, sino que además este descanso es de ínfima calidad, ya que sufren microdespertares que no les permiten descansar adecuadamente por la noche, lo que conlleva que por el día estén excesivamente cansados, tengan dificultades de memoria y concentración, y puedan llegar incluso a sufrir depresión o ansiedad.
Los síntomas diurnos tampoco deben perderse de vista. Nuevos datos revelan que casi siete de cada diez pacientes con SPI también sufren crisis sintomáticas durante el día, que principalmente suelen manifestarse en los momentos de inmovilidad.
A las personas afectadas por el síndrome de piernas inquietas les cuesta permanecer sentados y estar relajados, lo que les impide realizar acciones normales para los demás como conducir, ir a eventos culturales e incluso trabajar.
No obstante, la merma de la calidad de vida no es el único problema que acarrea el SPI. Según un estudio elaborado por la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI), en colaboración con el Instituto de Investigaciones del Sueño, los pacientes con SPI tienen hasta 2,5 veces más de probabilidades de desarrollar una cardiopatía. Asimismo, el riesgo de hipertensión arterial aumenta también hasta 2,5 veces más frente a la población que no tiene SPI.
Se calcula que este problema afecta a un 10 o 15% de la población mundial de entre 18 y 65 años. En concreto, siete de cada diez afectados son mujeres blancas, con historial familiar de síndrome de piernas inquietas y con antecedentes previos de diabetes, ferropenia, artritis reumatoide o insuficiencia renal.
Con el fin de mejorar los síntomas y su calidad de vida, las personas con síndrome de piernas inquietas (SPI) deben conocer más y mejor su enfermedad, asumir su situación y adoptar un estilo de vida saludable, que junto con el cumplimiento terapéutico, les ayude a controlar los síntomas. En este sentido, los expertos recomiendan los siguientes consejos para pacientes con SPI:

  • Mantenerse bien informados:las asociaciones de pacientes juegan un papel fundamental en este aspecto. Pero también es interesante mantener una estrecha colaboración con el especialista para conocer mejor su estado y la evolución de la patología. Con objeto de promocionar los conocimientos necesarios para mejorar el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad, la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) ha publicado la Guía de Recursos para las personas con Síndrome de Piernas Inquietas. En ella se incluyen algunas herramientas útiles, como cuestionarios abreviados, un sencillo diario, historias reales de pacientes…
  • Evitar sustancias excitantescomo el tabaco, alcohol, café, té, ciertos refrescos, chocolate… porque favorecen la aparición de los síntomas.
  • Ocupar la mente,sobre todo cuando se están produciendo los síntomas. Es aconsejable que los pacientes busquen algún pasatiempo con el que entretenerse cuando se produzcan las molestias, ya que así acabarán relajándose y disminuirán los síntomas.
  • Adoptar una buena higiene de sueño,puesto que la fatiga y la somnolencia tienden a empeorar los síntomas, se aconseja mejorar los hábitos relacionados con el sueño: acostarse y levantarse siempre a la misma hora, mantener un entorno tranquilo, cómodo, silencioso…
  • Practicar ejercicio:realizar deporte de forma constante ayuda a mantener los músculos fuertes y las articulaciones flexibles y ágiles. Además, mejora la autoestima y proporciona sensación de control sobre el síndrome de piernas inquietas. Pero debe evitarse el ejercicio intenso a última hora del día porque empeora los síntomas y dificulta el sueño.
  • Realizar estiramientos a diario:estos puede ser bien mediante actividades como el yoga, el Tai Chi o el Pilates, o con ejercicios al empezar y acabar el día. Otras técnicas, como la musicoterapia o acupuntura, también parecen tener buena aceptación en la rehabilitación de la enfermedad.
  • Fuente: webconsultas.com
  • Mi Testimonio Y Mi Cambio Radical Con Fitline Relacionado Con SPI (Sindrome De Las Piernas Inquietas)

Autor: admin

Como distribuidor Independiente de Fitline me afano en ayudar a mis clientes a que se mantengan sanos y logren alcanzar un estilo de vida más activo y saludable.

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